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Docentes comprometidos

Los verdaderos educadores, con compromiso social y consigo mismo, no necesitan de reconocimientos fingidos ni ser defendidos por falsos representantes sindicales. (Foto: especial)

En 1918, el Poder Legislativo Mexicano aprobó que el día 15 de mayo, sería dedicado, a reconocer el trabajo de quienes se dedican profesionalmente a la noble tarea de la educación formal de niñas, niños, adolescente y jóvenes. Día que las autoridades educativas y de todos los niveles de gobierno, organizan bailes, comidas y otros eventos públicos, para simular su reconocimiento al trabajo del docente. Como para  no quedarse al margen de estas simulaciones, el Sindicato Nacional de Trabajadore de la Educación (SNTE), en días pasados ha publicado en algunos medios de comunicación, que el próximo 15 de mayo, rifará miles de hojas de préstamos especiales, como si realmente les interesara la situación económica de los trabajadores de la educación y como si no supieran que las cosas han cambiado, que ya no se requiere la intervención del  sindicato, para ser beneficiados con esa prestación,  que la administración y control de los mencionados prestamos, es responsabilidad absoluta del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y que todos los derechohabientes en activo, pensionados y jubilados tenemos derecho a ese tipo de beneficio, sin necesidad de intermediarios ni de pagar algún porcentaje del monto de lo prestado, como sucedía anteriormente, cuando ese tipo de hojas se vendían al mejor postor.

Los verdaderos educadores, con compromiso social y consigo mismo, no necesitan de reconocimientos fingidos ni ser defendidos por falsos representantes sindicales, para cumplir puntualmente con su quehacer diario de participar en el cultivo mental, físico y espiritual de sus alumnos. Ellos se dedican de lleno a lo suyo, dando siempre lo mejor de sí, para que todo cambie sustancialmente. Ejemplo claro e irrefutable, es el excelente trabajo desempeñado por varios de mis excompañeros, del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios No. 120 (CETIS 120), especialmente durante la primera década del presente siglo, tiempo de mayor esplendor académico en su existencia.  

Empezando por la administración del Ing. Raúl Gerardo Merlos Caballero (q.e.p.d.), quien siempre se preocupó por generar un ambiente de armonía entre la comunidad escolar. Misma que siguió mejorando sustancialmente, con la  llegada  del inigualable servidor público, Ing. Augusto Cuauhtémoc Pérez Lemus (q.e.p.d.), fundador  y en cuatro ocasiones, director general del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Michoacán (ICATMI), director y docente del Centro de Estudios Tecnológicos Industrial y de Servicios No. 120 (CETIS 120), de Morelia, director del CETIS 34, de Lázaro Cárdenas y encargado de la dirección del Centro De Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios Num.52, de Zamora, quien ha dejado profunda huella a su paso por esas Instituciones Educativas, que además,  administró y trabajó en común acuerdo con los alumnos, padres de familia, docentes y demás trabajadores de la educación. Ubicando a estas opciones educativas, en los primeros lugares del panorama nacional. Desgraciadamente, los prejuicios y las intransigencias de las autoridades gubernamentales en turno no permitieron que fuera Secretario de Educación Pública en el Estado, con lo que se hubiera evitado el crecimiento de la deserción escolar y el rezago educativo, así como el desorden en que se encuentra el Sistema Educativo Estatal. ¡Cuánto se extraña la presencia de un directivo y de un docente, con la calidad profesional y humana del Ing. Pérez Lemus ¡

No menos importante está el trabajo realizado por otros sobresalientes docentes, como el caso de la Ing. Rosa María Parra (jubilada), quien, desde la Subdirección Académica, coordinaba atinadamente los recursos y esfuerzos, para alcanzar los objetivos académicos del plantel. Igualmente, el desempeñado por la Lic. Fabiola García Baltazar (q.e.p.d.) y la C.P. Isabel Hermelia Arcos Aguilar, quienes al igual que un servidor fuimos los primeros tres docentes del plantel, que obtuvimos cedula profesional de la Especialidad en Educación Media Superior Línea I. Competencias Docentes, conocimientos que se pusieron en práctica, para que los alumnos pudieran desarrollar las competencias necesarias y participar en igualdad de condiciones en el campo laboral.

Los aprendizajes de química para conocer la característica, propiedades y los cambios que experimenta la materia, así como de la biología para saber todo sobre los seres vivos de manera integral, eran fáciles de adquirir, por la habilidad y destreza con que los transmitían la Dra. Luz María Damián Badillo, la Dra. Leticia Cisneros Lemus y el Dr. Martín Cortes Cortes (q.e.p.d.). Lo mismo sucedía con la enseñanza de las matemáticas, física y el cálculo de probabilidades, por la claridad con que desarrollaban cada uno de los temas correspondientes, los Ings, Antonio López García, Jaime Claudio Macias García, Sergio Eduardo Chávez Sosa y José Carmen Álvarez Álvarez (q.e.p.d.). Además, este último se preocupaba por las condiciones laborales de los compañeros, a quienes asesoraba en sus trámites administrativos de acuerdo con la normatividad establecida. El profesor Antonio Calderón García (q.e.p.d.), no se quedaba tan distante en cuanto a la enseñanza de las matemáticas y del idioma inglés y como para pasar el tiempo, impartía clases de danza a los alumnos que les gustaba dicha actividad, a quienes también les confeccionaba su vestuario sin ningún costo de por medio, sin que le interesara reconocimiento alguno por ese extra.  Al contrario, en alguna ocasión fue víctima de una infamia, al ser acusado junto con otros 15 compañeros docentes, de algún delito federal, por el simple hecho de no estar de acuerdo con ciertas medidas administrativas tomadas por las autoridades educativas “superiores” 

No se puede olvidar el trabajo de enseñanza de las Dras. Lina Liberia Páramo Alvarado y Reyna Núñez Gutiérrez y de las licenciadas Teodora Vázquez Arroyo, Inocencio Rico Rita e Hilda Diana Pineda Suquelvide, quienes hacían amena cada una de las clases que impartían en sus respectivos grupos académicos, haciendo que el tiempo se acortara y se despertaran inquietudes por saber cosas nuevas al día siguiente.

Desde luego, que el trabajo docente de la licenciada Irma Álvarez Ferreyra (jubilada), Norma Lidia Rodríguez Zepeda y Mavil Valdespino Tello, así como el del inquieto M.C. Francisco Javier Frutiz Cerna, resultaba importante para la elaboración, comprensión y análisis de todo tipo de escritos y para el uso correcto de nuestra lengua materna.

Mención especial merece el caso del Ing. Antonio Méndez Ruiz (jubilado), quien, en un momento dado, con la seguridad que lo caracteriza, renunció a la dirección del Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios No. 162, de Zitácuaro, Mich., manifestando que su realización profesional no estaba en función de algún cargo, sino en poder hacer lo que le gustaba.

En este bloque de excelentes trabajadores de la educación, formaba parte el Lic. Roberto Erukh López Ayala, quien ha enseñado a sus alumnos, el manejo de los programas computacionales y de las herramientas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Por supuesto desde el área administrativa se contaba con el eficiente apoyo de Verónica Martínez y Roldna Elizabeth Moreno Arreola.

Los trabajadores de la educación, mencionados anteriormente, prácticamente constituían la columna vertebral de la calidad de la enseñanza del CETIS 120, alcanzada en esos tiempos, lo cual no quiere decir que el trabajo de los demás compañeros no estuviera inmerso en esa medición. Sólo que me sería imposible en este espacio, mencionarlos a cada uno por su nombre. Tampoco quiere decir que se haya disminuido el ritmo de trabajo en el mencionado plantel, lo que pasa es que en los últimos años se han contratado nuevos docentes que poco a poco van perfeccionando su método pedagógico, por lo que en poco tiempo, se  alcanzará  el nivel de calidad educativa que alguna vez se registró. A pesar de las condiciones laborales: instalaciones escolares obsoletas e inseguras; falta de material didáctico y herramientas de exposición; falta de capacitación; insuficiente salarios y prestaciones económicas para vivir dignamente; complejidad para obtener estímulo al desempeño docente; jubilaciones y pensiones de hambre, tasadas en Unidades de Medida de Actualización y no en salarios mínimos.  Por encima de todo esto, el desprecio y la arrogancia de las autoridades educativas de todos los niveles, para reconocer el trabajo de los docentes y demás trabajadores de la educación. Por si fuera poco, a estas alturas, les están regateando prestaciones económicas que forman parte del salario y que no se les han pagado desde 2018. El mejor homenaje a quien ayuda al cultivo de sus semejantes es mejorar sus condiciones laborales y respetar su dignidad humana.

Aprovecho la oportunidad para manifestar mi reconocimiento al Dr. en economía: Ricardo Salazar, docente del Colegio de Bachilleres del Estado de Michoacán, con reconocida preparación académica en el nivel medio superior del Estado, que va dejando huella en cada clase que imparte. Parafraseando a la Madre Teresa de Calcuta, podemos decir: que están enseñando a soñar aun cuando no tengan sus sueños, que están enseñando a pensar aun cuando no tengan sus pensamientos, que están enseñando a caminar aun cuando no recorran el mismo camino, pero, donde quiera que vayan o se encuentren, quienes fueron sus alumnos, llevaran por siempre, la huella de sus enseñanzas.

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