Sueños ancestrales…

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La palabra solsticio es de origen latín “solstitium”, de “sol” y “statum” que significa “estático”, es decir, punto donde la trayectoria del sol aparenta estar parado. (Foto: especial)

Escribo este acompañada de los primeros rayos del sol, del pasado 21 del presente, en que el cosmos se acomoda para que se lleve a cabo el solsticio de verano.

Mi padre es el responsable de la fascinación que desde pequeña tengo por este fenómeno astronómico. Me leía “Sueño de una noche de verano”, (Midnight Summer Dream) de William Shakespeare.

Me llevaba acompañados de su imaginación y la mía, a la milenaria Stonehenge, lugar donde desde la época prehistórica se daban cita en fecha como esta, a dar gracias al sol por la maravilla de estar vivos, y quizás, pienso porque no, a  asombrarse de cuan correctos estuvieron sus cálculos matemáticos, que les permitieron colocar esas enormes piedras, sin ayuda de maquinaria alguna, en perfecta posición para que el sol y ellos, se vieran frente a frente, se saludaran, se asombraran de la magnificencia de la creación.

 Stonehenge, catalogado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se construyó específicamente teniendo en cuenta el solsticio. En esta fecha, el sol se alza sobre una piedra ubicada a la entrada del enclave y sus rayos alumbran el centro del monumento.

La palabra solsticio es de origen latín “solstitium”, de “sol” y “statum” que significa “estático”, es decir, punto donde la trayectoria del sol aparenta estar parado.

El eje de la Tierra no es perpendicular a su órbita, sino que tiene un ángulo aproximadamente de 23.5°, en este sentido cuando el punto norte del eje del planeta Tierra está apuntando directamente al sol, se produce el día más largo del año y la noche más corta, fenómeno conocido como solsticio de verano.

Hasta hace muy poco, tuve conocimiento de un sitio ubicado en la costa del pacifico, en Sinaloa, llamado “Las labradas”.

 En este lugar, sus habitantes de la época prehistórica, dejaron testimonio de la grandeza de su azoro ante la magnitud de lo que sucede en el cosmos.

El investigador del INAH, Joel Santos Ramírez, nos refiere que durante la puesta de sol entre los días 20 y 23 de junio, es posible observar en el horizonte de este singular sitio, el punto de detención máximo que alcanza el sol en su ciclo anual de sur a norte.

Los elementos solares representados por figuras geométricas y antropomorfas en los petrograbados   nos hablan de que ahí, se rendía culto al sol, que cada año, con  matemática exactitud, acudían a la cita el sol y los humanos.

 Gracias a los petrograbados, se tiene conocimiento acerca de los  ritos alrededor de este momento,  el astro se muestra «en su aspecto espacial y geométrico como centro, origen y lugar de convergencia; en sus aspectos naturales: como luz, fuego, calor, movimiento ondulatorio, y metafísico: como objeto de contemplación, culto, adoración, exaltación y transformación.

De forma magistral y sorprendente, todo fue labrado (grabado), en piedras hace más de 2500 años. Nos hablan y dan testimonio de su sabiduría y agradecimiento al universo por su existencia.

“Las Labradas” es el sitio con mayor número de petrograbados, alrededor de 600 en el sur de Sinaloa y el norte de Nayarit, aunque existen otros sitios de características menores en el área. Los diseños fueron realizados con percutores y modelados con diversos pulimentos sobre basalto, una de las rocas más duras que existen, pues está clasificada entre los valores 5 y 7 dentro de la escala de Mohs, relación de 10 minerales ordenados por su dureza, de menor a mayor.

 En el sitio llamado “La Flor del Océano”, se encontraron 60 puntas de proyectil y otros artefactos de piedra, cuya antigüedad se estima entre 2500-1000 a.C.

Me maravilla y pasma la grandeza del ser humano.

Ahora entiendo que producto de esos viajes imaginarios, y de las muchas lecturas sobre las diversas épocas evolutivas de la humanidad, decidí estudiar Antropología.

En su obra Shakespeare, nos muestra otros mundos y dimensiones, que no porque no las veamos no existen. Nos adentra a la magia de la grandeza del espíritu humano.

Para mí la magia, no tiene nada que ver con la brujería, la magia es un amanecer, escuchar las olas del mar, percibir el aroma de las flores, ver el nacimiento de un ser humano. Ver la sonrisa tras un tapabocas, eso es magia.

Y la magia se da en el solsticio de verano, cuando las diversas energías convergen, haciendo realidad sueños que se creían imposibles.

A lo largo de la historia, la humanidad ha tenido el sueño recurrente de paz, justicia, de vivir en un mundo feliz Ese sueño no se realizará mientras no enfoquemos todos nuestros esfuerzo y actos a hacerlo realidad.

El domingo pasado miles de Colombianos, supieron de la unidad de voluntades colectivas, y de esfuerzos conjuntos, al decidir todos votar por lo se creía imposible; por una mujer negra.

Leí la crónica de lo sucedido en Colombia, escrita por Temoris Grecko, quien por cierto conozco desde que era un pequeño niño, que venía con su papá a ver a mi padre. Ambos, Temoris y su padre Roberto son muy queridos por nosotros.

  Narra Temoris: “La región Pacífico -la más marginada y estigmatizada de Colombia, con mayoría negra- votó en 80% por Francia Márquez y Gustavo Petro. Este caudal fue clave para su victoria. «Sin Francia, Petro no gana», me dijeron.

Costaba distinguir si la celebración era por una victoria deportiva o electoral. “¿Cómo es esto si los negros nunca ganamos en política?”, explicó Asunción, una joven de 17 años, todavía azorada. “¡Mucho menos las negras!”.

El mundo está cambiando, el motor de la historia es la lucha de los pueblos. La magia del espíritu humano habrá de hacer realidad los sueños ancestrales de libertad, justicia, igualdad, cese a la violencia en todas sus acepciones, única manera de logar la tan anhelada paz.

A punto de enviar este artículo al periódico, nos enteramos del terrible suceso en Cerocahui en la Sierra Tarahumara.  Los sacerdotes jesuitas de 79 y 81 años, Javier Campos y Joaquín Mora servidores de las comunidades indígenas, fueron asesinados dentro de la iglesia, mientras intentaban salvar a una persona que era perseguida, e intento refugiarse en la iglesia.

La violencia y la impunidad nos están acabando. No podemos ni debemos continuar volteando hacia otro lado fingiendo no pasa nada.

Expreso mi repudio a la impunidad y violencia imperante. Expreso mi dolor a las comunidades en la Sierra Tarahumara, a la comunidad Jesuita, a todo este país, que es víctima de la violencia, la impunidad y la injusticia.