De Pillos Y Pillas

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Basados en el fuero Constitucional varios de los múltiples problemas que se han presentado en la República Mexicana  han sido semiocultados y  descubiertos, de tal manera que, discrecionalmente, no han sido castigados muchos de los servidores públicos (en los tres poderes de la Nación), provocando con esta  discrecionalidad  que funcionarios del estado, mexicano de primeros, segundos,  terceros  niveles y más bajos aún, que se han enriquecido a costa de los robos al erario público nacional, de manera tan vulgar que coloquialmente hacemos chistes o albures como el de ¡Quien  no transa… no avanza!

Considero como no accidentales que en  el actual gobierno nacional encabezado por el tabasqueño Andrés Manuel, nunca antes, no obstante que son  enormes las fechorías cometidas en pasadas administraciones federales, no se ha presentado  ni denunciado públicamente, muchos de los descaradamente apoyados por altas autoridades como las del anterior gobierno de la República y no solamente el señalado. Recordemos por ejemplo, el costo que tuvo  (o más bien el esfuerzo que se hizo) para subir al avión  presidencial el piano de la señora presidenta. Desde luego que lo anterior es peccata minuta, es decir, un yerro de poca importancia.

En sexenios anteriores  no había ni siquiera la discrecionalidad y los desfalcos públicos eran ciertamente atrocidades como la privatización casi de todo lo público. Dos ejemplos de la afirmación anterior se reflejan en las dos importantes áreas públicas  que a punto estuvieron de ser entregadas a la iniciativa privada.

 habido cierta discrecionalidad para señalar casos que han estado relacionados con muchos servidores públicos de primeros niveles, tranzas que antaño (y en la actualidad en menor escalas) se han realizado y que contrastan con la ocultación de diversos actos criminales realizadas por autoridades de la administración pública estatales y nacionales, sin que a esos malosos  ex funcionarios (mujeres y hombres) de primer nivel, se han visto denunciados y encarceladas tras las fechorías cometidas en contra de los intereses de la Nación.

Es penoso, tanto para el país como para los funcionarios implicados en los atracos a la Nación, el conocer las triquiñuelas realizados por esos sujetos, mismos que ahora se ha pedido, por parte de las autoridades superiores del gobierno nacional  la extradición de estos pillos (o pillas), para que lo robado fuera a parar a la Banca Europea o a los llamados Paraísos Fiscales, principalmente europeos, que vienen siendo  uno de los instrumentos más utilizaos por todas aquellas empresas o personas que buscan eludir su responsabilidad en el pago de impuestos.

Pero no todo termina en esos paraísos terrenales, pues en el caso particular de ex funcionarios mexicanos, algunos han sido detenidos en Europa y otras, descansan en el Palacio de  Lecumberri, situado en el corazón  de la ciudad de México.

En lo particular no solamente debieran aplicarse las leyes a estos personajes que han saqueado a México, sino a los operadores del  sistema bancario nacional que, por cierto,  ya no es tan nacional.

Desde luego que hay más cómplices y son aquellos bufetes de bogados, que orquestan, diseñan, asesoran y ayudan para evitar al fisco.  Estos son facilitadores que impulsan la evasión  de impuestos, compran facturas y las  revenden o las falsifican.

Por las mismas circunstancias y fechorías relatadas,,  en poco tiempo algunos de los autores tragicómicos de las mismas, de la noche a la mañana, se hicieron huéspedes en reclusorios europeos, ya no gozando de los baños de sol en hermosos lugares de viejo mundo y preparándose están otros para regresar al país, custodiados por agentes policiacos nacionales.

La avaricia de estos sujetos en vías de regresar forzosamente a México, van a perder todo y a conocer de cerca a “muchos” presidiarios y desde luego, lo que realmente sucede en las cárceles mexicanas.