LA PSICOLOGÍA EN EL DERECHO: Responsabilidad Moral

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La tarea de ser padre o madre, es un gran reto, siempre escucho frases como: tienen otro chip, están muy evolucionadas/os, frases que solo reflejan que nos sentimos rebasadas/os con estas pequeñas existencias.

Niñez que se reconoce como una persona con derechos, que exigen ser tratados por igual, con acceso a las tecnologías de la información, que les da una oportunidad distinta de ver el mundo, reforzando su capacidad de exigir lo que por derecho les corresponda.

Disciplinar a una hija/o se ha hecho para muchas madres y padres una tarea imposible. Muchos de nosotros no conocemos otro medio más que recurrir a la violencia física o psicológica, y otros en el afán de ser mejor que nuestros padres y madres modificamos la crianza hasta el extremo de ser amigos de nuestras hijas/os, permitiéndoles todo sin consecuencia alguna. Madres y padres muy ocupados en otras labores y poco implicados en el desarrollo de sus hijas/os, la mala comunicación familiar, cuando las hijas e hijos no platican con su familia su logros o problemas, o comienzan ocultar información, cuando se hacen distinciones entre las hijas/os por encontrar mayor o menor afinidad con ellos, teniendo un hijo predilecto o consentido que tendrá mayores privilegios y la inconsistencia en las normas aplicadas en el hogar, que es muy común en nuestra crianza, porque si hoy vengo de buenas te dejo jugar en el celular, pero mañana estoy de malas y no jugaras en el celular, todos estos factores se convierten en riesgo grave en el desarrollo de nuestras niñas y niños.

Todos ellos, solos o combinados darán fatales resultados en estos pequeños, ellos crecerán entendiendo que es válido maltratar a los demás, sin importar el dolor ajeno, serán niñas/os con falta de empatía y/o crecerán sin límites, por consecuencia no serán responsables de sus actos.

En resumen, serán personas con altas posibilidades de desarrollar conductas criminales, que darán sus primeros frutos en la adolescencia, con crueles actos en la secundaria, y conductas criminales en la preparatoria.

Anteriormente, las madres y padres de adolescentes se tenían que ocupar de que sus hijas/os, no consumieran drogas, del embarazo adolescente o de que abandonaran la escuela. Hoy además de las anteriores se tiene que ocupar de que no sean víctimas o victimarios de bullyng, grooming (acoso y abuso sexual en contra de niños y jóvenes que sucede a través de las redes sociales), que no se involucren en retos virales que les cuesten la vida, que no se unan al crimen organizado, trastornos alimenticios, cutting (mutilar su cuerpo con una navaja o similar) entro muchos otros más.

Hay muchos más riesgos, pero que sucede cuando te das cuenta que tu hija/o está del otro lado, es decir él o ella son las personas que victimizan, son actores activos o pasivos de actos crueles en contra de sus pares y maestros, me viene a la mente el ejemplo de los jóvenes que jugaron una broma a un adolescente que hoy sigue en calidad de desaparecido o que tu hija/o sea la persona que distribuye la droga en su escuela, o el que abusa físicamente de otros, o el que participa en la violación sexual de chicas, o que tu hijo es el que violenta a su pareja.

¿Qué te corresponde hacer al respecto?, de forma automática surge la necesidad de protección para las y los hijos, he escuchado infinidad de veces el relato de chicas que comentan que acudieron con las madres o padres de sus parejas para decirles lo que sucede y las respuestas son aterradoras: para que andas con él, para que gravas ese video con él, mi hija/o no consume drogas, estas exagerando, así es como se enoja, en lo personal no he escuchado alguna de ellas siendo apoyada.

Cegadas/os por el supuesto “amor” que les tenemos, pasamos por alto conductas que más adelante terminaran convirtiéndose en delitos, el asunto aquí es que, si seguimos sin ponerles freno; la vida les enseñara de la forma más cruel, que todo acto tiene consecuencias, tarde o temprano siempre pagamos la factura.

Si descubres que tú eres madre o padre de una/o de estas/os chicas/os actúa, si no sabes el camino acércate a los profesionistas que te puedan ayudar, es importante saber que acercarte a ellos no es para que reparen a tus hijas/os como si fueran maquinas descompuestas, la ayuda es para ti, para que encuentres las herramientas que te permitirán orientarlo para retomar el rumbo, por pequeño o insignificante que parezca el hecho, debes atenderlo antes de que sea tarde, porque recuerda que las y los hijas/os son solo el reflejo de lo que madre y padre dieron.

Tarde es, cuando su conducta afecta a otra persona, pero aun así hasta el hecho de contribuir a que pague por sus consecuencias es un acto de amor, cubrir sus actos solo habla de la culpa que se siente como mamá o como papá por haber fallado en el trabajo.

Un acto de amor incondicional es los limites bien establecidos a quienes esperan ser protegidas/os por nosotros, los limites les darán autonomía y el poder de tomar elecciones en su vida con la conciencia del efecto que producirá cada una de sus acciones, para bien o para mal.

¿Y tú, que prefieres, persona o delincuente?