LA PSICOLOGÍA EN EL DERECHO: Niñez olvidada por la pandemia

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Las personas que dirigen este país han estado muy ocupadas tratando de aplanar la curva de casos positivos por COVID-19 primero la sana distancia, luego quédate en casa y con esto último quiero pensar que fue una estrategia que previo todas las posibles consecuencias las económicas, las sociales, las de salud; sin embargo, los resultados le han sido adversos por la evidente falta de planeación.

Ya que, dentro de la económicas, el quiebre en los pequeños negocios informales y las pequeñas y medianas empresas que para estas alturas ya se hace evidente y se resiente en la economía de este sector.

Por lo que ve a las sociales hemos transitados entre la polaridad de encontrarnos con gestos solidarios para con otras personas hasta la cruda miseria humana con actos indescriptibles de abuso hacia nuestros semejantes, por ejemplo la polémica estadística de incremento de la violencia contra las mujeres en el confinamiento, que el gobierno federal se ha encargado de querer invisibilizar para poder justificar lo que sospecho será la reorientación del recurso federal etiquetado para el fortalecimiento de la transversalidad de la perspectiva de género, que dicho sea de paso no ha radicado a ningún Estado. Enviando a la sociedad un mensaje claro de lo que las mujeres significamos en este país para el presidente de la República. La pandemia no solo ha aumentado los índices de violencia, además de eso la ha recrudecido.

Respecto a la salud, y en especial en el rubro de salud mental y como daño colateral de encierro, los incrementos en los cuadros de ansiedad, los episodios depresivos y más adelante estrés post traumático.

A pesar de lo anterior, desde el gobierno federal siguen intentando implementar diversas acciones para afrontar la pandemia, las que no resultan claras, además de que somo un país en donde la población no coopera, no solo salen a la calle los que necesitan sobrevivir, sino en términos generales al menor pretexto una parte considerable de la población también se fuga a la calle; de manera particular como entender que en Michoacán a pesar de existir un decreto que establece el aislamiento obligatorio, seamos el quinto estado con mayor movilidad en el pico de la crisis sanitaria.

Lo anterior con altas y bajas transita; lo que resulta imperdonable y por eso esta denuncia pública es el abandono a grupos vulnerables; pero sobre todo a la niñez que no cuenta con los medios tecnológicos, convirtiéndose en los olvidados de la pandemia; y los que son maltratados y sobre todo las víctimas de agresión sexual.

La brecha de la tecnología. A la niñez que carece de las tecnologías de la información y la comunicación Tic´s, no les han proveído de internet, de computadoras y de instrucciones para su uso; porque no todas las familias cuentan con esos insumos y eso está ocasionando un retraso para ese segmento de consecuencias que pueden ser muy graves.  

En efecto a ese sector de la población no voltearon a verlo, o creyeron estarían atendido con la implementación del programa de la Secretaria de Educación Pública “aprende en casa”, que si bien es cierto, trata de resolver la continuidad del ciclo escolar, lamentablemente no está al alcance de todas las niñas y los niños, he de reconocer de forma objetiva que la cobertura no es falta de diseño del programa sino más bien de las condiciones de desigualdad en las que vivimos en este país y que de esto no es responsable este gobierno hasta el momento, pero que tendrán que avocarse a resolverlo, ya que de lo contrario se convertirá en letra muerta toda la legislación nacional y extranjera que tiene como objetivo el interés superior de las niñas/os.

Sin embargo, es necesario señalar que las niñas y los niños no solo requieren alimento y educación, que también necesitan atendérseles otros aspectos para su desarrollo y que ellos como personas también están viviendo consecuencia por el confinamiento.

La primera como todas las personas nuestra rutina habitual, el contacto con otras niñas/os que no sean de su familia, y ahora convivir 24 horas con sus padres, que en un gran porcentaje de la población mexicana eso no era habitual, aunado a eso tolerar el estrés familiar por la economía y la más importante tener a sus padres o tutores como docentes.

Estos sustitutos de la docencia, carentes de método de enseñanza aprendizaje y sobre todo paciencia (que hemos de reconocer que también existe un porcentaje de docentes con las mismas características sin embargo podrían salir librados porque esta carga energética se diluía entre 30 o 40 niñas y niños). Los padre y madres que lo experimentamos logramos ya identificar las áreas de oportunidad en el aprendizaje que tienen nuestras hijas e hijos, y en muchos casos resignificar como en tiempos de antaño el respeto y valor de la noble labor del docente.

Los niños violentados. Otros niños/as más olvidados son los maltratados físicamente, porque hoy tienen a sus agresores las 24 horas del día los 7 días de la semana, y de ellos no existe registro, no pueden solicitar ayuda, no hay forma de que alguien les pueda salvar de la violencia, ellos no podrán contactar a la línea de emergencia y no habrá algún adulto que pueda darse cuenta porque no sale de casa. Para ellos no existe programa.

¡Y que!, de los que viven agresiones sexuales, a merced de sus agresores que seguramente por el confinamiento estarán padeciendo mayor tensión sexual, acechando el momento para violentar sus pequeños cuerpos, para ellos tampoco habrá ayuda. Nadie ajeno a la familia, lograra ver su tristeza, sus estados de ausencia, sus terrores nocturnos, o el incremento al mojar su cama, o quizá la forma excesiva de comerse las uñas, porque todo el tiempo están encerrados con el enemigo.

Abramos los ojos ante las actitudes diferentes de nuestros hijos/as sobre todo hoy que los tenemos todo el tiempo en casa, si bien es cierto que los podemos encontrar más irritables, otros más sensibles y algunos más tristes, observemos y hagamos una diferencia si esto es parte del efecto del confinamiento, o lo están agrediendo física o sexualmente, les recuerdo que el 80% del abuso sexual en las niñas y los niños es por parte de un familiar.

Da miedo sí, pero si no eres tú qué eres responsable de protegerlo, ¿quién lo hará?, además de que el siempre estará confiando y pensando que un día entraras por la puerta para defenderlo, protegerlo, llevarlo lejos a donde nunca más le puedan hacer daño.

Estos son los efectos de la pandemia que no se tomaron en cuenta y que seguramente estarán afectando a un porcentaje significativo de nuestra niñez; ¡hagamos algo por ellos!